“Es una luz, una esperanza la que al final del libro se propone no sólo como motivo de la curación”


Princesa de cristal es la última obra de la palmeña María del Carmen Navarro Ruiz. A sus 51 años, cuenta con una decena de libros, sobre todo destinados a un lector infantil, en este caso se trata de la primera novela para adultos que redacta. Su futuro trabajo será un libro sobre la historia de Palma durante los 30 años anteriores al estallido de la Guerra Civil, el ejemplar verá la luz para junio de 2015.

El título Princesas de cristal es muy significativo ¿no?
R: El título lo que recoge es el objetiva que tienen las niñas anoréxicas y bulímicas cuando se inician en el camino del trastorno, ellas a sí mismas se autodenominan princesas porque luchan por llegar a esa situación de perfección, a ese ideal de perfección física que se proponen. Y de cristal, pues debido a la fragilidad y debilidad que en momento determinado atraviesan.

¿Qué se van a encontrar los lectores en esta novela?
R: Se van a encontrar un tema duro pero la causa que motiva la entrada en este tipo de enfermedad o trastorno por parte de las tres protagonistas, relata sus vidas, los aconteceres, las causas que motivan esta entrada en la enfermedad. Sin embargo, a medida que avanza la segunda parte corresponde a la terapia y la tercera al aprendizaje que a lo largo de esa terapia transforma completamente sus vidas, su visión del mundo, de contemplar las cosas, de gestionar los sentimientos y emociones que de alguna manera al no conocerlo antes, es lo que las lleva a ese trastorno. Es una luz, una esperanza la que al final del libro se propone no sólo como motivo de la curación sino que nos incita a los demás a pensar y tener en consideración para nuestras propias vidas, o sea, con las niñas se hace un recorrido que supone un aprendizaje que te puede servir a ti incluso en tu viaje interior.

Como autora, el contacto con este mundo de la anorexia y la bulimia, habrá sido una experiencia inolvidable ¿no?
R: Totalmente, yo siempre digo cuando hablo de lo que he aprendido con Princesas de cristal, que hay una Mari Carmen anterior y una posterior, está última es más sosegada, más tranquila, más paciente, tiene más capacidad de escucha, tiene una capacidad de ser feliz mucho mayor porque gestiona mejor las emociones y ese mundo interior que a veces nos domino y sólo nos hace ver lo superficial, entonces, toda esas cosas gracias a ese peregrinaje con estas tres vidas, yo he logrado de alguna manera cambiar mi visión de las cosas y eso me ayuda enormemente.

Tres vidas que no son inventadas, son tres casos concretos.
R: No son tres casos concretos sino que cada uno de estos tres ejemplos son la suma de otras muchas vidas porque en mi investigación no quería tampoco presentar un único testimonio porque las causas que llevan a este tipo de enfermedades no son exclusivas de un tipo de ambiente sino que pueden ser personas inteligentes o no, con nivel económico alto o bajo, es decir, es un recorrido muy variado.

¿Qué mensaje manda a las jóvenes que estén sufriendo este tipo de trastornos?
R: Lo primero para poder superar el trastorno o la enfermedad es necesario pedir ayuda, es necesario que uno sea consciente de que la manera en la que está viviendo no es la adecuada, tiene que pedir ayuda primero a la familia y luego ponerse en manos de un especialista, yo recomiendo que sea a través de terapias grupales. Eso es lo que he aprendido, que las terapias ayudan muchísimo porque uno ve en las otras personas lo que no ve en sí mismo, cuando he acudido a los centros terapéutico he aprendido que las vidas de otros son a veces espejos en los que uno se mira y cuando contemplas esa realidad en otro es cuando se hace consciente de lo que ocurre. Por eso lo primero es pedir ayuda porque es el momento cuando la enfermedad empieza a retroceder y luego la capacidad que uno tenga de poner voluntad para poder curarse. Y hay una salida, siempre lo digo, mientras el ambiente en el que uno vive y uno mismo se autoayude, eso es posible cambiarlo.

Gracias por haber contribuido a divulgar uno de los estigmas que sufren alguna parte de la juventud.
R: Efectivamente, yo quisiera añadir una pequeña cosa. Todos los fondos que se recauden con el libro irán destinados a instituciones o fundaciones que se dediquen a curar este tipo de enfermedades.